4/12/2026 Lo que significa proclamar el Evangelio

En Listra e Iconio, Pablo y Bernabé se enfrentaron a una multitud que intentaba adorarlos como a dioses. Los apóstoles, rasgando sus vestiduras, proclamaron con urgencia que solo son seres humanos y que el verdadero propósito del Evangelio es volverse de las cosas vanas hacia el Dios vivo, quien creó el cielo y la tierra.

Incluso antes de que llegara el Evangelio, Dios no dejó de dar testimonio de sí mismo a través de la lluvia y las cosechas, llenando los corazones de alegría. Esta bondad común es la base de la justicia y la conciencia humana, pero el mundo a menudo cae en un sistema de jerarquías religiosas o en la búsqueda de una felicidad superficial y pasajera.

La verdadera esencia de la fe no reside en la magnificencia de los edificios o en la rigidez de los rituales, sino en la alegría eterna que brota de la obediencia y de seguir el ejemplo de Cristo. Pablo regresó a la ciudad donde casi fue matado a pedradas precisamente por ese gozo inagotable de ser un hijo de Dios.

Nuestra meta no debe ser la felicidad temporal que el mundo ya conocía antes de Cristo, sino el gozo de la cruz que transforma nuestro entorno. Cuando esa alegría genuina desborda en la iglesia, se produce un verdadero avivamiento que atrae a las personas hacia la presencia viva de Dios, más allá de cualquier forma externa.